Y habiendo amado a los suyos, que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo…

Meditando el jueves Santo con los niños
¡Estamos a tan solo 3 días para la Pascua! Hoy comenzamos nuestro triduo pascual, comienzan los días de su Pasión, los días que aún para el mismo Jesús fueron difíciles, pero de los cuales, al final salió victorioso. Y como dice el evangelio, fue por amor, un amor llevado hasta el extremo. Con esta temática, vamos a desarrollar nuestra meditación del día de hoy.
Antes de comenzar, te pido de todo corazón que te tomes un tiempo para leer y meditar el evangelio del día (Juan 13, 1-15), pidas Espíritu Santo para que Él sea tu guía y te ayude a llevar el mensaje de salvación a los más pequeños, y que Él, que conoce las profundidades de sus corazones, te dé las palabras adecuadas e inspire en ti, la forma de llevar el tema de la mejor manera. Y en un ambiente de oración ¡continuemos!:
PROPÓSITO:
- RECONOCER LA ENSEÑANZA DE JESÚS: AMAR HASTA EL EXTREMO, COMO ÉL MISMO NOS ESNEÑA.
- CONOCER CÓMO JESÚS NOS AMÓ HASTA EL EXTREMO PARA PODER IMITARLO.
*Actividad “Imita la acción” *
- Para esta actividad requieres una hoja de máquina, algo para escribir (pluma, lápiz, plumón, colores, etc.), por último, un vaso o una bolsa opaca.
- Vas a doblar la hoja 3 veces por la mitad, para que se marquen 8 rectángulos o pueden ser 4 veces, para que se marquen 12 rectángulos. (Todo dependerá de cuantos niños estén participando en la actividad o el tiempo que te quieres llevar en ella).
- Recorta la hoja por las líneas que se marcaron. Con los rectángulos que tienes ahora, vas a escribir una acción en cada uno. Por ejemplo: correr, barrer, comer, limpiar, cocinar, estornudar, encontrar un tesoro, bañarte, cambiarte de ropa, decorar un pino de navidad, contar un cuento, etc.
- NOTA: Tú decides el nivel de complejidad de acuerdo con la edad de los niños.
- Si los niños que participan no saben leer, puedes no usar los papelitos con las acciones, ya que tú se las vas a ir diciendo en el oído, a forma de secreto.
- Para esta actividad, mínimo deberán de participar 3 personas: el moderador y dos personas más.
- La actividad consiste en jugar a un tipo “caras y gestos”, donde tú, como moderador, vas a elegir las acciones que se van a escenificar. ¡OJO! Es importante que sean SOLAMENTE ACCIONES las que elijas, así como los ejemplos que te mencioné arriba. Si tienes muchos niños, puedes hacer la actividad a manera de competencia. Deberás dividirlos por equipos, poner un marcador, ponerles tiempo para contestar, etc.
- Te sugiero que dejes claras las reglas antes de comenzar:
- No se puede hablar.
- No se puede escribir.
- Tomar cosas materiales para representar algo.
- Hacer algún tipo de sonido.
- Únicamente puedes mover tu cuerpo y hacer expresiones faciales.
- Tú puedes agregar más reglas dependiendo si lo harás por tiempos o por equipos.
A manera de desarrollo:
Terminando la actividad “imita la acción”, pídele al niño que se acomode de una forma cómoda, pues ahora, contarás el evangelio del día. Hoy te dejo la opción de reproducir un video que da lectura al evangelio del día, ilustrando todo lo que se va diciendo:
NOTA: Tú puedes contarlo si así lo prefieres, o reproducir el video y verlo con los niños. Puedes elegir hacerles preguntas al final o ir poniendo pausa e interactuar un poco con preguntas durante el video.
Reflexión: Todo lo que Jesús hizo aquí en la Tierra lo podemos resumir en una sola palabra, (aquí puedes hacer una actividad pequeña para hacer el momento mas dinámico: jugar al “horcado” para que adivine la palabra o darle 4 papelitos con una letra de esta palabra cada uno: A M A R, les darás las letras en desorden y él deberá ordenarlas buscar la palabra deseada). ¡Muy bien! ¡AMAR! Así de simple. Jesús se dedicó a amar, y si recuerdas bien, al principio del evangelio, nos decía de qué forma nos amó, que Él nos amó hasta… ¡EL EXTREMO! ¿Qué significa esto? Algo extremo es algo que va más allá de lo normal. Bueno, eso mismo hizo Jesús, nos amó con un amor que se salió de lo cotidiano, un amor que no se limitó a un abrazo, a un beso, a un regalo ¡NO! Fue más allá del afecto físico y regalos materiales y en este evangelio nos lo deja muy claro.
De lo que Jesús hizo en la cena con sus amigos ¿qué crees tú que les dio a entender? ¿que los amaba muchísimo? (Dar tiempo para contestar) ¡Exacto! Cuando les lavó los pies, fíjate bien que les dice algo muy cierto “yo que soy el Maestro y Señor, les he lavado los pies, también ustedes deben lavarse los pies los unos a los otros”. Imagínate que la maestra de tu escuela viene con una toalla y un bote de agua y te dice, que te quiere lavar los pies después de que fuiste a correr descalzo en el lodo. Yo creo que te daría mucha pena, ¿no? Tal vez no te has cortado las uñas o tus pies los traes demasiados sucios. Pero ella quiere ayudarte para que estés limpio y puedas ponerte tus zapatos, sería muy raro. Porque, aunque tu maestra es la que te enseña, es muy buena contigo, que siempre está limpia. ¡Imagínate! Quiere ensuciarse las manos para poder limpiarte los pies. Creo yo, que no la dejarías y preferirías irte con los pies sucios. Eso mismo le pasó a Pedro, no se podía imaginar que alguien que tanto quería y admiraba, ¡EL HIJO DE DIOS!, el que hizo muchos milagros, sanó personas, hablaba con tanta autoridad, Él mismo quería lavarle los pies. Pero Jesús lo convence, porque el propósito de esa acción era enseñarles con el ejemplo, hacer cosas por los demás. Cosas que, para algunos, parecieran, que son ahora son el sirviente de los demás. Así, de esa forma, les enseñó qué es amar hasta el extremo.
Tener la voluntad de ayudar a los demás en lo que necesitan, aunque esto signifique hacer un trabajo que no haríamos o que no nos corresponde, por ejemplo. Si tienes herman@ y compartes cuarto, seguramente, haz encontrado en tu cuarto ropa tirada de él. Luego, tu mamá te dice que la recojas, y casi siempre, nos enojamos. Nos enojamos porque no queremos hacer algo que no nos corresponde. No queremos hacer el trabajo que le toca a alguien más.
Hoy Jesús en el evangelio nos enseña que la humildad y el servicio son las claves para amar en extremo como Él. Por último, hagamos una pequeña actividad para ir concluyendo nuestro tema.
*Actividad “Somos sensibles a las necesidades de los demás” *
Material:
- Para esta actividad necesitarás hielos y un dulce pequeño (que no sea de menta, ni chile, que sea dulce).
Forma de realizar la actividad:
- Le vamos a dar el hielo al niño para que lo introduzca a su boca y lo deje en su lengua. Dale un minuto o dos, dependiendo lo que aguante. No deberá morderlo ni estarlo moviendo dentro de su boca, a fin de que el hielo pueda cumplir la función de dormir un poco la lengua con lo helado que está.
- Después del tiempo que tú consideres que ya provocó este efecto, dile que saque el hielo de su boca y se ponga el dulce en el lugar de la lengua donde estaba el hielo. Después pregunta: ¿Qué sentiste? ¿Cómo sabe el dulce? ¿Pudiste sentir rápidamente su sabor? ¿Qué sensaciones tuviste en la lengua?
- NOTA: te sugiero que hagas esta actividad con el niño, para ir midiendo el tiempo de dejar el hielo. Además, le darás el ejemplo de cómo llevar acabo la actividad.
Reflexión y cierre:
La última frase de Jesús a sus discípulos en el evangelio fue: “Les he dado ejemplo, para que lo que yo, he hecho con ustedes, también ustedes lo hagan”. Jesús no solo les explicó lo que iban hacer, Él lo hizo. Más que decir palabras, tenemos que demostrar con nuestras acciones el mensaje de amar hasta el extremo. Así como al principio hicimos el juego de “adivina la acción”, sin hablar, dimos a entender lo que queríamos decir. Y así es como debemos de ser, como Jesús, amando hasta el extremo con acciones concretas, acciones específicas.
En esta última actividad, cuando dejamos el hielo en nuestra lengua, el hielo hacia el efecto de dormir nuestra lengua y cuando pusimos el dulce en nuestra lengua, no nos sabía a nada porque estaba “dormida”, no se sentía que el dulce estuviera ahí. Y es así como ese efecto nos puede suceder en nuestra vida cuando no seguimos lo que nos dice Jesús y no amamos a los demás, nos volvemos indiferentes. Y cuando vemos que alguien necesita nuestra ayuda, hacemos como si no estuviera ahí. Como el hielo con el dulce, el hielo sería nuestra comodidad de nunca preocuparnos por los demás. Estamos fríos e indiferentes que ya no les prestamos atención, y hacemos como si no nos importara su dolor, con nuestras acciones, indiferencia y frialdad le decimos a nuestro prójimo que no podemos hacer nada por él, sin ni siquiera intentarlo, etc.
- Para nuestro cierre, vayan al oratorio y en conjunto, hagan una lista de 5 necesidades que las personas que conoces tienen. Busquen acciones concretas para satisfacerlas como familia o grupo. Por ejemplo: ayudar a la vecina que ya es grande a sacar a su perrito a pasear, ir con la abuela y ayudarle a limpiar la casa, cuando pase el señor de la basura darle un vaso de agua fresca y darle las gracias por su trabajo, hacer una representación como grupo para presentarla a otros niños de la iglesia, evangelizar a más niños por medio de las redes sociales, por medio de un “tik tok” o una “historia”, etc.
- Terminada la lista, cada participante firme la hoja como compromiso y péguenla en un lugar visible. Si pueden estimar fechas sería lo ideal, para que el compromiso sea más concreto.
Hagan una oración para cerrar el momento. “Señor Jesús, hoy nos enseñaste que nuestro amor tiene que ir mas allá de un amor cotidiano, nos enseñas que debemos amar hasta el extremo, siendo humildes y estar siempre disponibles para los demás, atentos a lo que puedan necesitar y no ser indiferentes. Te pedimos que nos des un corazón atento a las necesidades, un corazón sensible para detectar fácilmente lo que podamos hacer por los demás y unas manos listas para el momento que nos toque trabajar”. Amén
Y que todo sea para la gloria del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
Amén 😊
